La escritora española pasa unos días en la gran feria del libro en español, con visitas relámpago a Colima y San Luis Potosí, y una parada en la capital para ver los cuadros de Remedios Varo
La voz suave de Irene Vallejo inunda la sala: “Nadie puede enjaular los ojos de una mujer que se acerca a una ventana, ni prohibirles que surquen el mundo hasta confines ignotos”. Es una frase de la escritora española Carmen Martín Gaite, que Vallejo, escritora también, autora del superventas mundial El infinito en un junco, ha trufado en una de sus intervenciones, en la presentación de un libro, este domingo en la FIL de Guadalajara. Lee la autora y la gente abraza el silencio, pendiente de verdades escondidas en las frases, pero pendiente, sobre todo, de ella, elevada a la condición de oráculo. Todo el mundo quiere verla estos días, escuchar lo que dice. No hay sillas vacías en el salón, ni ojos distraídos, ni pantallas que valgan. Ayer, estuvo seis horas firmando libros. Acabó a medianoche. “Yo creo que firmé más de 1.500”, cuenta, divertida.

